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La deprimida obsesión
by Antonio Alizo on Oct.19, 2010,
under Books, Español, Prosa
A Mauricio le gustaba especialmente aquel barrio. No era de lujo, pero apreciaba mucho el ambiente casi de pueblo que existía entre callejuelas estrechas. Se podían hablar desde las casas de uno y otro lado de la calle. Los restaurantes y bares parecían cercanos, como una prolongación de la calle, solo había que traspasar una puerta con cristales; ni escaleras y ni puertas opacas que no dejaran ver el interior para no dar una desagradable sorpresa, porque seguro que habría un cliente estúpido y una mujer pesada que se insinuaría a Genaro, cuando él pasa de mujeres, después que le dejara su novia; y que un camarero sucio intentara ser simpático para ganar dos clientes más.
Esas calles pequeñas desembocaban en otra mayor donde se distribuían los comercios a donde se dirigían las mujeres para hacer la compra, y los ancianos para tomar el sol. Las calles pequeñas apenas dejaban pasar unos rayos. Ellos iban dando revueltas para poder llegar a una boca de metro que estuviera más alejado de allí. Casi no tenían que prestar atención a los coches, no había tráfico.
La esperanza y el ensueño
by Antonio Alizo on Aug.12, 2010,
under Español, Prosa
Habían pasado más de seis meses desde que se habían mudado de casa y de zona de la ciudad. El chalet de Torrelodones les daba independencia. Lo habían elegido por seguridad, dominaba una amplia extensión de terreno, podían otear todos los puntos cardinales y habían colocado alarmas por todos los lados. Apenas había arboles que les impidieran la visión. Por esta razón tenían un amplio horizonte, podían ver todo el recorrido del sol y de la luna. A Mauricio le gustaba especialmente la luna llena cuando salía con toda majestuosidad desde el horizonte. Parecía que iba a poder tocar su enorme círculo naranja y a jugar con ella. Algunas noches no encendía ninguna luz y se quedaba en el patio para ver cómo esa luna hacía todo su recorrido hasta que se quedaba dormido en las noches de verano.
Ahora estaban preparados física y mentalmente para enfrentarse a todos los retos. Un espíritu de victoria los invadía, más a Mauricio, Genaro vivía el presente, recelaba del futuro.
Cuando se cree y cuando se ama
by Antonio Alizo on Jul.24, 2010,
under Books, Español, Prosa
La Gran Vía era un hervidero de gente. Amenazaba lluvia, pero la temperatura era agradable. El invierno en la ciudad había sido particularmente duro, se habían resignado a quedarse en casa sin salir, y ahora lo hacían por venganza, no les importaba mojarse si caía algún chaparrón. Mauricio había decidido sacar a Genaro para que recuperara el pulso a la calle. Pero en primer lugar se pasarían por el gimnasio para entonar los músculos y hacer algunas catas. Recorrió con el coche el centro para pulsar el ambiente. Lo que ocurrió fue que también había ambiente en el tráfico, y eso le hizo cabrearse y arrepentirse porque perdería un tiempo que necesitaría si quería darse una vuelta cuando acabara el gimnasio para inspeccionar.
No pudo apreciar nada de lo que ocurría fuera del habitáculo del coche. Pero Genaro iba abstraído mirando el exterior, necesitaría paciencia hasta que se recuperara. Daba la impresión de haber sido herido más que si lo hubieran acuchillado. Cuentan que a veces una pena es más mortal que una bala, te mata poco a poco, pero es segura. Ambos habían pasado por perder a todos sus antepasados y no tenían familia directa. También dicen que es peor perder algún descendiente, sus padres habían muerto porque les había llegado la hora, no había ningún trauma en ello. Mauricio era lo que había asimilado, lo sintió con serenidad, quizá fue su educación, o su falta de coraje. Se había comportado lo mismo que si le hubiera tocado un gran premio en la lotería, sin que subiera su adrenalina, como si estuviera escrito que tenía que ocurrir. Como también estaba escrito que tendría que hacer algo grande que se le recordara siempre, para contradecir a su padre, lo malo era que ya él no estaba aquí. Lo haría por sí mismo, y se quitaría una espina que tenía clavada. Por eso, cuando ya habían entrado en los Bulevares, habían dejado atrás el atasco y su humor subía, se dirigió a Genaro que aún no había abierto la boca:
Nuevo libro de Antonio Alizo, en creación en estos momentos
by Antonio Alizo on Apr.25, 2010,
under Books, Español, Prosa
Mauricio quería destacar en la vida para contradecir a su padre que, cuando después que cumplió los 16 años su única aportación a su futuro era recordarle que nunca llegaría a nada, que se parecía a su abuelo, que nunca dio un palo al agua.
No sabía su padre que lo que más le enorgullecía era que le comparara con su abuelo, que había sido coronel del ejército y que había luchado en las guerras de África. Se extasiaba cuando le contaba sus batallas y cómo había sobrevivido de milagro a todas ellas. Allí estaba retratado en un cuadro en el salón con su uniforme militar. Era la única representación de su abuelo que había en toda la casa. Sin embargo, su abuela estaba en varias fotos en distintas partes.
Él estaba allí con su casaca azul y sus entorchados y la medalla de la campaña de Cuba, con sus bandas azules, de la Marruecos, amarilla y azul, la del Sahara, blanca, azul y negra con su estrella y media luna, la cruz a la constancia, pero faltaban otras que vinieron después de ese retrato. Y su hijo decía que no había trabajado en su vida, porque se había limitado a vivir de un sueldo del Ejército.